25 noviembre, 2016

Felicidad

  • Estar felices con lo que tenemos es la mayor de todas las riquezas
  • Esta es la gran diferencia entre la felicidad y la inteligencia: QUIEN SE CREE SER EL HOMBRE MÁS FELIZ, LO ES EN REALIDAD. PERO EL QUE SE CREE EL MÁS SABIO, ES POR LO GENERAL EL MÁS NECIO.

LOS SERES HUMANOS SON FELICES SOLO CUANDO LUCHAN POR UN ALTO IDEAL.

Una noche de 1808, un hombre de aspecto desolado y triste entró en la oficina del Dr. James Hamilton, en Manchester (Inglaterra). Al médico le impresionó mucho la apariencia de aquel hombre, y le preguntó:

Doctor: ¿Cómo se encuentra?
Paciente: Mal, doctor, tengo una enfermedad incurable.
D.: ¿Qué enfermedad?
P: Estoy aterrorizado del mundo que me rodea. La vida me deprime. No puedo hallar la felicidad, nada me interesa; no tengo razón para vivir. Si usted no puede ayudarme, me voy a suicidar.
D.: El mal no es incurable. Lo único que tiene que hacer es olvidarse de si mismo. Lo que necesita es reírse; gozar de la vida.
P.: ¿Y qué debo hacer?
D.: Vaya esta noche al circo a ver a Grimaldi, el payaso. Es el hombre más gracioso que existe. Él lo curará.

Un espasmo de dolor cruzó el rostro del pobre hombre mientras decía:

P.: Doctor, no se burle de mi; yo soy Grimaldi.